Amigos secretos, fiestas de empresas, la última junta del año, Navidad, Año Nuevo… celebraciones dentro de un corto periodo de tiempo que pueden llevarnos a engordar entre 3 a 4 kilos sin que nos demos cuenta. ¿Por qué tenemos que comer y tomar a destajo  en estas celebraciones?

Está bien que celebremos por un año exitoso que se va o porque queremos dejar malas experiencias recibiendo un nuevo ciclo. No hay mayor alegría que disfrutar con la familia y amigos, pero ojo, no es motivo para que la comida en forma desproporcionada sea el centro de nuestros eventos.

Razones culturales y sociales, nos han convertido en un país que piensa con los alimentos de por medio ¿Qué vamos a comer?  y ¿Quién trae los bebestibles? Son las típicas preguntas antes de cualquier celebración. Para el amigo secreto o Navidad, si no sabemos qué regalar, en vez de usar nuestra imaginación nos vamos por el camino fácil y optamos por chocolate y alcohol, total, “siempre es un regalo 

bien recibido”.

Debemos dejar atrás estos pensamiento y tomar el control de nuestra mente… qué quiero para mi, qué quiero para las personas a las que les tengo cariño; la respuesta obvia es: salud por largos años. No arruines tus deseos, cuídate a ti  y a quienes quieres. La idea no es empezar el 2018 con aún más peso y pesares que el año que ya se va.

Recuerda tus propósitos del año pasado, y si no los lograste ¡nunca es tarde para empezar!