¿Por qué siguiendo dietas de moda logro baja de peso al mes y después ya no bajo de peso tan rápido como antes? Por qué recupero el peso inicial o muchas veces lo supero? 

Ya es conocido el hecho que la obesidad se ha instaurado en Chile y el Mundo como una problemática que genera tanto costos como preocupación para las autoridades de salud.

Se ha estimado que los obesos mórbidos tienen una mortalidad hasta 12,5 veces mayor que los no obesos (Drenick 1980), y que las patologías asociadas a esta condición, son la segunda causa de muerte, después del tabaco. Los costos directos de salud vinculados con la Obesidad alcanzan a 5,7% del gasto total en EEUU, mientras los costos asociados a enfermedad cardiovascular y sus factores de riesgo, aumentan en un 20% en la obesidad leve, en un 50% con la obesidad moderada y en un 200% en las formas severas.

En vista de lo anterior la industria de la baja de peso se ha posicionado como un ” negocio” multibilionario alrededor del mundo. En este contexto nacen las llamadas ” dietas de moda” que se imparten vía online o presencia, basándose sobretodo en lograr un balance energético negativo lo que derivaría en una baja de peso.

Pero la duda surge cuando al lograr la baja de peso se presenta el siguiente problema: ¿Por qué ya no bajo de peso tan rápido como antes? Por qué recupero el peso inicial o muchas veces lo supero?

Esta interrogante se explica desde las siguientes propuestas fundamentadas mediante estudios: Nuestro cuerpo es inteligente e intenta siempre tener un equilibrio y mantener el peso ( tanto cuando se intenta bajar como subir de peso). Cuando se tiene un exceso de grasa crónico y se intenta adelgazar con dietas de moda muy restrictivas y sin el apoyo conductual intenso el sistema homeostático se defiende “más fuertemente” contra la pérdida de peso que contra la ganancia.

Algunos autores postulan que esto se vé influenciado entre otras posturas por el “gen ahorrativo” desarrollado en el paleolítico y por el mecanismo SET POINT ( respuesta hormonal a baja de peso) que intenta mantener o, en algunos casos, recuperar el peso.

Cuando se obtiene un balance energético muy restrictivo se activan mecanismos reguladores de : Aumento del apetito /Reducción de la actividad física espontánea por baja de señales de leptina ( el cerebro lo entiende como que no tiene la suficiente grasa y debe ahorrar) y un acoplamiento entre la oxidación y síntesis de ATP. Eso termina en el llamado período de “ adaptación” caracterizado por un aumento de la eficiencia energética.

A través de la evolución la tendencia a almacenar calorías en forma de grasa nos concedió una ventaja, permitiendo sobrevivir durante periodos prolongados de restricción calórica, sucede que al día de hoy no hacemos la misma actividad ni estamos en inanición tanto tiempo como en el pasado lo que se traduce finalmente en un aumento progresivo del apetito directamente proporcional a la baja de peso.

Esto entre otras cosas, se explicaba por la baja muscular ( entre un 10% a un 25% de la inicial) propia de la baja de peso ( ya que a mayor musculatura más gasto energético se tiene, por el contrario al perderla disminuiría la tasa metabólica en reposo). Pero al someter a los pacientes obesos a dieta estricta con actividad física intensa notaban que la adaptación metabólica ( entendida como disminución del gasto metabólico basal y mecanismo compensatorio) seguía funcionando de manera similar a los que no realizaban aquella actividad física.

El 80% de las personas inicia una vez al año una “dieta de moda”. De estas personas el 90% lo hace sin apoyo conductual. Cuando se hace un tratamiento mediante dietas de “moda” 20% de los individuos que han bajado de peso son capaces de mantener la pérdida durante un año.Alrededor de 1/3 del peso perdido es recuperado durante el primer año (Am J PrevMed 2007;33:34-40), 80 – 90% de niños y adultos retornan al peso previo (Obes Res1999;7:334-341). Un 15% de estos supera el peso inicial en un 9%.

Entre las causas fisiológicas de este “rebote”, se destacan una disminución en la termogénesis más allá de lo predicho en base a los cambios en el peso y composición corporal. Entre los mecanismos destacados encontramos: Síntesis de ATP a menor necesidad de oxígeno, disminución de las concentraciones circulantes de hormonas tiroideas y reducción del tono simpático, entre otras.

Esto se traduce en: Disminución del gasto energético en 24 horas ( 15% app), disminución de la leptina (hormona de la saciedad y de regulación metabólica) proporcional a la baja de grasa, y disminución de hormonas reguladoras del metabolismo ( 18% app). Esto se llama la Adaptación metabólica a la baja de peso.

En pro de estos cambios se decide inyectar leptina a algunos pacientes, si bien un % responde, se postula que el sujeto que acumuló grandes cantidades de grasa desarrolló una resistencia a las señalaes de leptina a nivel cerebral, por lo que no asegura el éxito.

Si bien las restricciones severas calóricas sin acompañamiento supervisado por nutricionista en conjunto con terapia conductual son intervenciones que postulan a un balance energético negativo, esto no incluye el cese hedónico del placer reportado al comer por placer, que en la obesidad tienen características similares al abuso de drogas.

El sobreconsumo en la obesidad tiene un impulso (instinto) adquirido similar a la adicción con respecto a la motivación y el incentivo, que suele suceder después de una temprana y repetida exposición al estímulo, por esto el concepto de CONDUCTA ALIMENTARIA debe ser dirigido en su totalidad por psicólogos y médicos (CONDUCTA) y nutricionistas ( ALIMENTARIA).

Nutricionistadiplomada en Nutrición Clínica UC, psicología de la Nutrición y magíster en Obesidad y trastorno del comportamiento alimentario, especializada en Nutrición y genética.